nombrado • anhelado • soñado

en la fantasía utópica de mi mente y en los enmarañados laberintos de mi corazón

te veo / te sueño / te formo / te amo / te imagino / te toco / te abrazo.


no es la primera vez que te pienso, que te pongo ojos, sonrisa, pelo, estatura, carácter

tampoco, la primera vez que los cambio, lo que nunca te había cambiado –mi querido corazón- es tu nombre, lo había escogido

por azar

por sonoridad

por placer…


sin embargo después de darle vueltas y preferir la levedad en lugar del peso, creo que no serás más sebastián… desde hoy, te soñaré como milán.

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